Es la primera vez en bastante que me pongo a escribir. Desde muy niña, escribir siempre ha sido mi manera de desahogarme. También ha sido mi manera de plasmar mis pensamientos sobre la sociedad, mi círculo social, Dios, sobre quién soy.
Resulta que llevo una temporada rarilla. Sí, rara. Rara en todos los sentidos. Rara porque me cuestiono en todo y lo cuestiono todo. Me ha pasado antes, claro. Pero no así, no.
Cuestiono mi manera de pensar en las mujeres y hombres. Me cuestiono si al pensar en lo que es la mujer me imagino una ama de casa, fregando y limpiando para su marido y viviendo para sus hijos. Cuestiono si cuando pienso en el hombre me lo imagino fuerte, el que no llora, el que no limpia, no cocina, el que trabaja.
Me gustaría compartir algo muy personal. Tan personal que creo que me arrepentiré de compartirlo porque para muchos, tristemente, por su ignorancia pensarán que es una tontería.
Hace no mucho, empecé a tener una inseguridad y preocupación profunda por algo absurdo. Me preocupaba el no saber cocinar (a ver, además de freír un huevo, hacer arroz pasta y poco más jaja). Sí, como si por ser mujer debiera de tener adherido a mi piel una sartén y saber cocinar con la más fluidez del mundo. Como si por ser mujer debiera de saber qué pega con qué en la cocina porque claro, es mi "hábitat".
La verdad que me he tenido que llevar a un extremo, para darme cuenta de que no tiene la más mínima importancia, porque tengo mucho más valor que solo saber cocinar, porque puedo hablar de política, psicología, ciencia (toda la que tu quieras), dibujar, cantar, tocar el piano y la guitarra - Y eso es lo que le da valor a una persona, su personalidad, su identidad. QUIÉN ES.
Cuestiono mis micromachismos. ¿Por qué me tienen que parecer las flores femeninas si o sí? ¿Por qué no se puede entender que las flores no son para ningún genero en concreto sino para quién le gusten? ¿Por qué me dejo llevar tantas veces por esta sociedad, la cual siempre he detestado y no quiero aceptar? ¿Acaso todos mis intentos por querer cambiar esto son en vano?
¿Qué idea de la iglesia es la que verdaderamente Jesús quiso que se estableciera? ¿He fallado o fallo en cumplirla? ¿Acaso todos mis intentos por querer mostrar su verdadera iglesia son en vano?
¿Por qué la mujer es vista incluso desde muchos ojos de creyentes como inferiores, a caso no se dan cuenta que el evangelio de Jesús fue revelado a dos mujeres? ¿Será que en el fondo preferimos quedarnos en nuestra cómoda silla de machismo?
Y en el fondo, creo que he llegado a la conclusión de que sí, es en vano. Intentar querer cambiar mi manera de pensar con mis propias fuerzas, y forzarme a ser mejor persona con mis fuerzas, es inútil.
Porque sólo el amor transformador de Cristo puede hacerlo, y pensar lo contrario me haría caer en un pozo sin fondo, del cual creería salir sólo con mi orgullo y humanismo.